El emprendimiento no solo consiste en tener ideas brillantes y locales atractivos. Hablamos de que es un trayecto en el que hay muchas subidas y bajadas y en el que hay muchas decisiones que tomamos en el día a día, desde la fijación de precios hasta la contratación del primer trabajador, que pueden terminar hundiendo o catapultando al negocio.
En este punto es donde la labor de una mentoría puede ser de gran ayuda. No hablamos de un gurú que resuelve los problemas, es un compañero con experiencia que nos obliga a mirar al espejo y escoger mejor.
En nuestro país, un 80% de las startups no dura más de 3 años, según los datos recabados por el INE, lo que ha hecho que la mentoría se haya convertido en un salvavidas efectivo para los que quieren crecer y sobrevivir. No hablamos de millones ni de fórmulas mágicas, pero sí son unas herramientas prácticas para navegar en la incertidumbre.
A continuación, vamos a profundizar en la mentoría para el emprendimiento, su funcionamiento y las razones por las que, en pleno 2026, donde la digitalización es cada vez más importante y la sostenibilidad se ha hecho todavía más relevante.
¿Qué es un mentor?
Para saber más sobre este tema, hemos querido preguntar a Toni Sánchez Mentor, que lleva años ayudando a muchos emprendedores, y nos comenta que es un profesional que ha estado donde ellos antes, tropezó y aprendió. Habitualmente, tienen varias décadas de experiencia y dedican algunas horas mensuales a guiarte. No es el que realiza las inversiones de dinero ni te da palmadas como si fuera un colega; te hace unas preguntas sobre tu negocio que son fundamentales para que todo vaya bien. Estamos ante un sector en el que hay en España bastantes programas, como, por ejemplo, Minerva de Red.es que lo que hacen es conectar a los emprendedores con mentores.
Todo el mundo sale ganando, porque el mentor gana nuevas perspectivas y contactos, el emprendedor, claridad en su negocio. Una mentoría de calidad dura del orden de entre medio año y doce meses, donde las reuniones quincenales suelen ser de más de una hora por lo general, además de contactos en muchos casos, por correo electrónico o Whatsapp.
Un factor que es importante es la química y aquí no debes buscar al de mayor; lo más importante es que sea alguien que entienda bien tu sector, con independencia de que sea tecnológico, retail o de hostelería, y de la etapa en la que te encuentres, en el inicio, escalando o en crisis. En el caso de las mujeres que emprenden, ellas nos han contado que valoran mucho a otras mentoras que han tenido que lidiar con determinados sesgos a la hora de financiarse.
De la claridad al caos: la definición de objetivos que sean viables
El clásico emprendedor suele llegar con una hoja en blanco y, por ejemplo, dice: “Quiero una app como Cabify para mascotas”. Lo que hace aquí el mentor es frenar el entusiasmo y pedir números, para así saber el mercado potencial existente en tu población, si tienes competidores, el modelo de ingresos que tienes y saber quién pagará, cómo vas a adquirir usuarios y qué es lo que hace que sea único tu valor.
Para ejemplificarlo, tomemos el caso de mi sobrino Lucas, que en 2024 abrió una tienda online de cosmética ecológica en Alicante. El mentor con el que contaba, un antiguo director de El Corte Inglés, le obligó a validar la demanda con un centenar de encuestas antes de que hiciese la inversión en stock. El resultado de ello es que acabó pivotando a suscripciones mensuales, de tal forma que se triplicó la retención en su primer año, de no hacerlo, habría acabado gastándose 25.000 euros en inventario que estaría parado.
Lo que hace una mentoría es hacer que sueños sin fundamento pasen a ser OKRs, objetivos y resultados clave. Por ejemplo, se busca que en tres meses, 400 usuarios sean activos y que su CAC sea inferior a 15 euros, por ejemplo. Hablamos de disciplina, pero sin rigidez.
Gestión financiera: el talón de Aquiles de muchos emprendedores
La gran mayoría de las quiebras que se producen se deben a una deficiente gestión del flujo de caja, no porque no tengan clientes. Los mentores aquí enseñan a poder leer balances. Nada de complejas fórmulas. Debes saber el dinero que te entra al mes, el que sale y si tendrás un colchón financiero para 4 meses de salarios.
Aquí podemos hablar de herramientas como Contasimple o Holded que pueden ser magníficos aliados. Un mentor te guiará en estos escenarios. Debes saber que, cuando las ventas caigan un 25%, tendrás que despedir o renegociar con tus proveedores. Ahora en 2026, con la estabilidad que hay en cuanto a intereses, pero inmersos en una inflación persistente energética, lo que se hace es priorizar el bootstrapping, que es crecer sin deuda.
En el caso de las pymes familiares, que son tan numerosas en el territorio español, lo que hace el mentor es mediar en las sucesiones. Aquí los emprendedores deben saber si su hijo entrará como un socio o un empleado; en resumidas cuentas, definir las reglas y evitar los dramas que pueden acabar hundiendo negocios que llevaban muchas décadas funcionando.
La importancia del equipo humano
El emprendimiento en soledad es limitado, pero un equipo puede multiplicarlo. El caso es que fichar mal puede costar muy caro. Un mentor es de gran ayuda cuando se quieren perfilar los puestos. Se debe saber qué tipo de trabajador se quiere, donde las entrevistas no son charlas y si una buena forma de hacer preguntas prácticas. En nuestro país, un 60% de los emprendedores son autónomos, donde poder escalar implica contratos indefinidos y cultura de empresas. Hay mentorías que enseñan a retener al talento joven.
Un arte muy oscuro es el del despido. Lo que hace un mentor es preparar al emprendedor, puesto que se debe tener con los trabajadores de su plantilla conversaciones honestas, indemnizaciones en cumplimiento de la legalidad y referencias positivas. Siempre es mejor no quemar puentes y más en un sector que es reducido.
Ventas y marketing: del boca-oreja al growth hacking
Cuando no se vende, es que no hay negocio. Lo que hace el mentor es auditar el funnel. En 2026, donde Google prioriza la IA y hay saturación en redes como Instagram o TikTok, las mejores apuestas son los nichos, no hace falta vender a todo el mundo.
Algo que es bastante interesante es utilizar tácticas probadas, donde realizar email marketing con Mailchimp es interesante, así como el SEO local o colaborar con influencers que puedas permitirte. Hay muchas empresas como Glovo en sus comienzos, que necesitaron pulir esta serie de temas en sus primeros momentos.
Poder pivotar sin miedo: cuando las ideas iniciales fallan
Un 70% de las startups, lo que hacen es pivotar. En este sentido, lo que hace un mentor es detectar señales: si, por ejemplo, las ventas se estancan durante medio año, deberás preguntarte si sería mejor cambiar de mercado o de producto que vendes. Hay empresas como Nokia que en su día pasaron a de fabricar televisores a hacer móviles, por ejemplo.
Las redes y la financiación son necesarias
Un mentor lo que hace es traer contactos, los cuales pueden ser inversores, proveedores y aliados. No existe la magia, eso debes tenerlo claro.
La importancia de la resiliencia emocional
Los emprendedores no son robots y es un hecho que el emprendimiento agota. Hablamos de rechazos, noches sin dormir y de socios que pueden fallarte. Una buena mentoría no debe olvidarse de las charlas de bar, compartiendo batallas personales, donde se incluyen las quiebras, los divorcios debido a estrés y también las técnicas para luchar contra ello, donde podemos hablar de las rutinas matutinas, entre las que podemos incluir no mirar el correo los domingos, por ejemplo.
Datos de la ATA dicen que el burnout alcanza a un 40% de los trabajadores autónomos y eso es preocupante. Debes dormir 7/8 horas o tu negocio lo acabará pagando.
El impacto a largo plazo
Piensa que las mentorías no terminan y, en muchos casos, evolucionan a redes peer. Los emprendedores que son mentorizados, lo que hacen es fundar, contratar locales y pagar impuestos. Se dice según fuentes del ICEX que España precisa del orden de 300.000 nuevos negocios anuales; los mentores multiplican esto. Pensemos que el emprendimiento no deja de ser una soledad elegida. Los mentores hacen que todo esto sea más llevadero; serás más listo. Pensemos que en 2026 se están produciendo cambios importantes, puesto que la IA parece estar avanzando en el mercado y ocupándose de las tareas más rutinarias.
Si tienes una idea de negocio o ya lo tienes y no tienes las cosas claras, un mentor puede ser esa ayuda que estás buscando y puede hacerla realidad o colaborar a que tu negocio siga tirando para adelante camino hacia el éxito. A veces una ayuda tiene más valor de lo que pensamos y elegir a un buen profesional de la mentoría nos puede allanar el camino, de tal forma que sea más fácil conseguir los objetivos que nos hayamos marcado.