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Hermenegildo Altozano.

Hermenegildo Altozano.

Mar, 21/02/2012 - 21:07

“En el medio plazo no va a haber nuevos proyectos de energía fotovoltaica, pero la adquisición de instalaciones puede revitalizarse”

Cuando se incorporó al despacho Bird & Bird, hace menos de un año, Hermenegildo Altozano ya era un peso pesado del sector de la energía. Procedía de Hogan Lovells, de donde le siguieron todos los miembros de su equipo.
 

“En Bird & Bird existe una apuesta estratégica por sectores de actividad. Es decir, aquí se tiende más a la especialización por áreas de actividad que por áreas de práctica, de manera que los servicios jurídicos son los mismos de siempre pero orientados y dirigidos a sectores determinados del mercado”, introduce Altozano.

Para complementar sus servicios especializados, los hombres de Altozano cuentan con “el apoyo recurrente de otros departamentos, como el de litigios y el de impuestos”. Mientras, el resto de compañeros de Madrid e internacionales están volcados en la integración del equipo. Son algo así como una orquesta sincronizada y en permanente alerta ante los posibles vaivenes de la batuta del legislador.

Y es que, si por algo se caracteriza el sector de la energía es por su intensa regulación, que irremediablemente “condiciona las operaciones que se realizan en este terreno”. Pero esto también ocurre en otros frentes. Lo que definitivamente convierte a la energía en una de las grandes apuestas de los despachos es su crecimiento exponencial.

Tal ha sido el auge de las energías renovables (especialmente solar termoeléctrica y solar fotovoltaica) que los objetivos previstos en el Plan de Energías Renovables 2005-2010 se vieron superados. De ahí que el Real Decreto-Ley 1/2012, publicado en el BOE el pasado 28 de enero, suspendiera las primas para nuevas instalaciones. “La superación de los objetivos ha puesto de manifiesto un desequilibrio entre los costes de producción y el valor de las primas”, reza el documento en sus Disposiciones Generales.

“Se traduce en que temporalmente no va a haber nuevas instalaciones de energía eléctrica en el sector de las renovables con el objetivo de reducir el déficit”, explica. “Las instalaciones no son viables sin ese beneficio de las primas”.

El abogado hace una lectura adicional. “El texto abre la puerta, sin embargo, a que para determinadas tecnologías pueda existir un tratamiento singular. Es importante que España mantenga una apuesta por las renovables y la evolución técnica depende de que se puedan realizar proyectos”, dice Altozano.

La nueva regulación no tiene carácter retroactivo, así que aunque “supone un jarro de agua fría para quienes ya tenían iniciados planes de negocio, los proyectos ya inscritos se van a poder desarrollar”.

¿Cómo afecta a los despachos? “No va a haber nuevos proyectos, al menos de energía fotovoltaica, en el medio plazo. Pero puede revitalizarse el campo de las operaciones de adquisición de instalaciones ya existentes”, vaticina.

Además, según apunta, es probable que “aumente la litigiosidad, puesto que muchos operadores, confiando en la estabilidad del marco regulatorio, habían realizado operaciones de compra de terrenos, suministro de materiales... que ahora no tiene sentido seguir desarrollando”.  

Altozano recuerda que la apuesta por el sector ha permitido que los operadores españoles tengan hoy una clara presencia en otros países. "El know-how ha hecho posible que España se lleve el gato al agua frente a otros competidores, de manera que lo que vamos a ver es un incremento de operadores nacionales en el exterior, y eso también necesita de despachos de abogados especializados y con presencia multijurisdiccional".

Una gran ventaja es que "la organización de los proyectos de renovables es muy similar en todas las jurisdicciones. Tiene muchos puntos de coincidencia y eso permite trabajar de forma más eficiente".

Los clientes de Bird & Bird han solicitado a la firma que presente un recurso contencioso-administrativo frente al Real Decreto. "Estamos planteando un arbitraje internacional al amparo de la Carta de la Energía de 1994 para algunos de nuestros clientes extranjeros".

Advierte Altozano que aún "queda mucha tela que cortar. Entre otras cosas, habrá que revisar las subvenciones al carbón nacional y los sobrecostes de producción de energía eléctrica en territorio peninsular y extrapeninsular. Hay que dejar de intervenir los precios como mecanismo de control de la inflación y hacer pedagogía, porque el recibo de la luz tiene que subir", concluye.

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