Lun, 27/06/2011 - 19:06
El agujero entre la realidad social y el Derecho obliga a los abogados a reinventarse
Retos de la Abogacía ante la sociedad global". Ni más ni menos. Ése es el título del congreso Unijes 2011, organizado por las universidades de Comillas, Deusto y Esade que comenzó ayer en Madrid. Profesionales y profesores de la materia tratan de identificar unos retos que se convierten casi en la piedra filosofal en una profesión sometida a mil y un cambios.Antonio Garrigues, presidente del bufete que lleva su nombre, animó al estamento jurídico, formado por los profesionales, los jueces y los académicos, a que aprovechasen las sinergias para llevar a cabo sus responsabilidades ante la sociedad. "Aunque hay intentos de sinergias, la colaboración entre los tres estamentos es todavía muy pobre", apuntó Garrigues.
El abogado señaló que el estamento jurídico español no queda muy mal parado en una hipotética comparación con los estamentos jurídicos de otros países, especialmente europeos. "No creo que ningún país europeo, salvo Reino Unido, nos supere".
Para Garrigues, el mundo anglosajón domina el sector jurídico y el Common Law gana terreno frente al Civil Law que pierde fuerza. El abogado explicó esta tendencia por la imposibilidad de poner negro sobre blanco todas las realidades. "El intento de codificar lo que pasa en el mundo es imposible", apuntó y agregó que "el problema de adaptabilidad del Derecho a los cambios sociales es muy grande".
El abogado se sumergió en su cruzada por la creación de instituciones de carácter global para poder aplicar principios globales. Sin embargo, Garrigues fue pesimista ante la posibilidad de que tal cosa pueda ocurrir ya que "los americanos no quieren compartir su poder". Algo que ocurriría si aceptasen someterse a instituciones globales.
Garrigues también insistió en la corrupción como "el problema más grande del mundo porque mata los sistemas jurídicos y económicos".
Entre los retos de los abogados para este siglo, Garrigues animó a los profesionales a obtener conocimientos de otras materias en las que el Derecho no está aportando mucho como la tecnología y la investigación.
Antonio Hernández-Gil, decano del Colegio de Abogados de Madrid, destacó el papel del abogado más allá de un simple prestador de servcios. El decano aseguró que el abogado "siempre ha sido una figura incómoda frente al poder y necesaria para el ciudadano".
El abogado animó a sus compañeros a "afilar las herramientas" para ejercer la defensa y contribuir a un mejor desarrollo del futuro.
Hernández-Gil aseguró que ve difícil que sean los Estados, "y sus políticos con poca altitud de miras", los que lleven a cabo la reforma institucional. "Es la hora de los ciudadanos y, especialmente, de los abogados", apuntó el decano.

