Mié, 22/02/2012 - 20:05
Los hogares españoles gastaron un 1,5% más en la cesta de la compra de 2011
Tras dos años de fuerte contracción del consumo, los hogares españoles gastaron en 2011 un 1,5% más que en 2010 para llenar la cesta de la compra con productos de alimentación, perfumería y droguería, hasta sumar 70.400 millones de euros.
Sin embargo, ese ligero incremento del gasto no ha sido consecuencia de un aumento en las ventas (que sólo subieron un 0,6%), sino del encarecimiento de los precios que, por primera vez en tres años, experimentaron un repunte, del 0,9%, según datos de Nielsen.
En su último informe, la consultora revela que los productos frescos siguen aglutinando el mayor gasto de los hogares españoles (se llevan el 34,1% del total), pese a que en volumen las ventas de este segmento cayeron un 0,7%.
¿La razón? La sustitución de productos frescos por secos, es decir, el reemplazo de un filete por una pizza congelada o de una pieza de fruta por un yogur.
De ahí que el subsector de los congelados, la charcutería, los quesos y los productos refrigerados hayan acumulado la mayor subida del gasto de los hogares patrios, con unas subidas del 3,5% y del 2,7% de las ventas en términos de valor y volumen, respectivamente.
Más marca blanca
Asimismo, los datos de Nielsen revelan que en el último año los consumidores españoles se rascaron más el bolsillo para comprar productos de alimentación vinculados a la salud —como los light y los integrales— y al consumo en casa —como los preparados para tartas y los hojaldres—.
La que también siguió arañando peso fue la marca del distribuidor, cuya cuota de mercado en el sector del gran consumo alcanzó en 2011 el 34%, un 1,4% más que en 2010.
Por categorías de productos, la marca blanca se ha hecho sobre todo fuerte en el segmento de la droguería y la limpieza, donde ya tiene casi la mitad de cuota de mercado (48,6%). Las bebidas son, por el contrario, el segmento que más se le resiste, al no llegar siquiera al 20% de dicha cuota.
Independientemente de las marcas, Nielsen también señala que el número de puntos de venta en el sector del gran consumo bajó un 2%, lo que supone aproximadamente una pérdida de 1.500 locales.
La peor parte de esta criba se la llevaron las tiendas tradicionales de alimentación, cuyos puntos de venta cayeron un 3%, frente a los súper e híper que experimentaron un ligero repunte del 1% en cada caso en su número de establecimientos.
En perfumería, el número de locales de libre servicio cayó un 2%, mientras que en el canal tradicional la bajada fue del 9%.
Menos locales
Pese a estas caídas, la hostelería arroja peores datos. Y es que según Nielsen este sector perdió hasta 3.000 locales en 2011 —al pasar de 223.000 a 220.000 unidades— igualando así la cifra de 1997.
Además del efecto de la ley antitabaco (su entrada en vigor fue el 2 de enero de 2011), la restauración sufrió en primera persona la filosofía del consumidor de reducir el gasto en ocio.
Aunque todos lo canales vieron cómo sus cifras empeoraron, los locales de ocio nocturno fueron los más perjudicados, con una bajada del número de sus locales de un 2,3%. Les siguieron los hoteles y restaurantes (1,4% menos) y los cafés y los bares (-0,5%).
Por su parte, los locales de Cash&Carry, cifrados en 646 en toda España, también vieron disminuida su presencia (un 3,3% menos).

