publicidad

Dom, 06/11/2011 - 21:30

El gran bazar de los impuestos

Con crisis galopante como la actual, o sin ella, no hay programa electoral que se olvide de hablar de impuestos. La diferencia es que ahora, de cara a la cita del 20 de noviembre, en general los partidos parecen haber comprendido que no pueden ofrecer grandes alegrías. Las rebajas fiscales para algunos se matizan; las posibles subidas para muchos, se silencian.

 

Posiblemente, pocos discutirán que, tal y como andan los sondeos, la primera mirada a las propuestas impositivas debe dirigirse al escaparate popular. En el IRPF se sabe ya que el PP no tardaría, de ganar el 20N, en introducir incentivos para emprendedores generadores de empleo, que recuperaría de inmediato la deducción por vivienda previa al tijeretazo de Zapatero —resta por ver si no mantendrá algún tipo de limitación al incentivo, según el perfil del contribuyente— y que se daría prisa en tratar de agilizar el crédito bancario por la vía de reforzar las arcas de las entidades mediante una nueva deducción para el ahorro a largo plazo.
También se espera del PP una rápida bajada de tipos para pymes, recortes en los módulos y la introducción del polémico criterio de caja en el IVA para que el impuesto no se pague hasta el cobro efectivo de la factura, una medida que, por otra parte, no defiende el PSOE —en coherencia con su negativa reiterada a aplicar el sistema—, pero sí CiU, Izquierda Unida y UPyD. Lo demás, las grandes rebajas y reformas fiscales, la modificación del sistema financiero territorial, una revisión presuntamente incisiva de la fiscalidad inmobiliaria o la actualización de las herramientas antifraude, llegarán, en su caso, más adelante.
Frente a ello, el PSOE ha querido salir escorado a la izquierda en la fotografía del programa fiscal. Así, se compromete a cambios tributarios que, en su día, el Gobierno de Zapatero rechazó o aplazó, como la creación del impuesto para grandes fortunas, la reforma fiscal verde, la revisión del sistema financiero local o el reequlibrio de tributación entre grandes y pequeñas empresas. El candidato Rubalcaba va, incluso, más allá que otros partidos de izquierdas y anuncia la creación del impuesto a la banca, con o sin el consenso europeo al que sí prefiere aguardar, por ejemplo, Izquierda Unida.
El programa socialista también incide en la conveniencia de reforzar las medidas de la lucha contra el fraude, algunas de las cuales, de nuevo, fueron previamente rechazadas por el Gobierno socialista o, incluso en algún caso, por el propio Rubalcaba, personalmente. En el haber del programa socialista cabe incluir, por otra parte, que es el único de los principales partidos que concurren a las urnas dispuesto a anunciar una noticia fiscal difícil para un gran número de votantes, la nueva subida de los impuestos al alcohol y el tabaco.
Y, con este panorama dibujado por las dos alternativas mayoritarias, ¿qué reivindicaciones tributarias debe esperar quien gane de los partidos que podrían resultar decisivos para formar gobierno? Las mayores tensiones, como era de prever, llegarán de manos de CiU. Los nacionalistas catalanes han lanzando un programa fiscal plagado de rebajas selectivas en IRPF e IVA, y mucho mayores en el Impuesto sobre Sociedades, que, además, incluye el ambicioso y cuestionado plan de absorber todas las competencias de inspección, gestión y recaudación de impuestos generados en Cataluña.
El programa de IU es, posiblemente, el más conocido de todos, dado que el partido de Cayo Lara viene demandando durante toda la legislatura medidas tales como una mayor tributación para las mayores empresas y para las rentas más altas, o una apuesta mucho más decidida por la lucha contra el fraude a partir de un endurecimiento de la normativa tributaria y penal.
 Por ese rumbo avanza también el programa de UPyD, que hace de la batalla contra las trapas al Fisco el pilar básico de sus propuestas fiscales. Del programa de Izquierda Unida destaca también un interés marcado, al igual que en el partido de Rosa Díez, pero más explícito y detallado, por limitar el régimen de módulos en IVA e IRPF, convertido en la actualidad en terreno de juego abonado para el fraude.
No faltan en los programas, tampoco, medidas defendidas solo por aquellos partidos que seguro no van a gobernar. Es el caso del encarecimiento de la tributación del ahorro proclamado por IU, PNV y UPyD, una propuesta que CiU también menciona, pero con sintomática ambigüedad, y que directamente no existe en los planes de PSOE y PP.
Restan dos semanas para la cita electoral. Tiempo suficiente para que el votante aproveche un eventual paseo por los programas electorales y se adentre en el gran bazar tributario que abre sus puertas hasta el 20 de noviembre.

Infografías

Publicidad