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Etienne Gorgeon.

Etienne Gorgeon.

Dom, 15/01/2012 - 20:54

“Las subastas del BCE son una inyección de liquidez más importante que las de la Fed”

Etienne Gorgeon, Director de renta fija de Edmond de Rothschild Investment Managers

Debido a la coyuntura actual, cuando se habla de renta fija todo el mundo piensa automáticamente en deuda soberana y los problemas que atraviesa la zona del euro, olvidando de esta forma las emisiones corporativas que, sin embargo, actualmente ofrecen grandes oportunidades. Un hecho que pone de manifiesto Etienne Gorgeon, director de renta fija de Edmond de Rothschild Investment Managers (EdrIM), que asegura que los bonos corporativos son una opción muy interesante, ya que “resultan favorables en términos de eficiencia, han reducido su apalancamiento desde la última crisis de 2008 y 2009, y cuentan con un alto nivel de efectivo”.
En este sentido, encuentra especialmente atractivas las emisiones high yield porque “las empresas cuentan con efectivo para poder pagar el cupón durante dos años, están reduciendo su ratio de deuda y  actúan de manera prudente a la hora de gestionar sus balances”, afirma Gorgeon. Tanto le seduce el segmento de alto rendimiento, que el responsable de deuda de la gestora gala asegura que es mejor invertir en la mejor calidad de high yield que en la peor de investment grade, ya que ésta última “está extremadamente cara y no se obtienen rendimientos”, subraya.
Por el contrario, sí se muestra partidario, aunque pueda parecer extraño, a invertir en el sector financiero aunque, eso sí, “no más de un 10% o un 15%”, reconoce Gorgeon. “No podemos olvidar es que a fin de cuentas el sector financiero es quien presta dinero a las empresas, por tanto si afirmamos que estas entidades no tienen futuro, es complicado pensar que las compañías vayan a tener oportunidades”, argumenta el director de deuda de EdrIM.
Gorgeon recuerda que hace 5 años casi todos sus clientes querían bancos en su cartera y no deuda corporativa, pero en este momento es casi al contrario. “Y en realidad no es bueno ni lo uno ni lo otro”, explica.
Una parte del optimismo de Etienne Gorgeon se debe al anuncio por parte del BCE de retomar las subastas de liquidez para mejorar el estado de las entidades financieras. “Lo que ha comunicado el BCE no es un pequeño truco para aliviar la situación provisionalmente, sino que es algo sustancialmente grande y decisivo. Desde mi punto de vista, es bastante más grande que la última inyección de liquidez de la FED”, remarca. En su opinión, dando liquidez total a tres años de vencimiento, se da garantías de ingresos fijos al BCE, “algo que nunca antes se había visto y que puede ayudar a todo el mercado”.
Especialmente supondrá un refuerzo para el maltrecho mercado de deuda. “Cuando el sistema bancario funciona, el mercado de crédito también lo hace porque quien presta dinero al sector corporativo son los bancos, especialmente en Europa donde no existe tanta intervención como en EEUU”, sostiene Gorgeon, que señala que actualmente los diferenciales de los bonos seniors están entre 300 y 400 puntos básicos, una circunstancia que hace que no se factible emitir deuda ni siquiera para los bancos sanos.
El responsable de deuda de la gestora gala expone, además, que el mercado corporativo, y especialmente el relativo a las pequeñas y medianas empresas, depende en gran medida del sector bancario y que, por tanto, lo que es positivo para los bancos, lo es para  el sector corporativo. “Mario Draghi afirmó que su decisión provenía de la situación que estaban afrontando bancos pequeños y medianos, que no podían seguir prestando a este tipo de empresas, y éstas representan el 65% del empleo en Europa, lo que supone un gran porcentaje de la población activa europea”, recuerda Gorgeon.
No obstante, a Etienne Gorgeon no solo le gustan las empresas financieras. En Milésima 2016, un fondo que EdrIM ha lanzado recientemente en España, la cartera está compuesta por 60 valores, de los que ninguno tiene un peso superior al 3,5%. Entre ellos destacan las empresas industriales francesas y las compañías de telecomunicaciones. “Este sector tiene una baja correlación con el ciclo económico”, justifica. Asimismo, cuenta con tabacaleras, principalmente brasileñas, y empresas de cable como ONO.
Sin embargo, España no representa una parte importante del portfolio , ya que “la mayoría de las grandes compañías internacionales españolas no emiten deuda en el mercado de bonos”. Aún así, Telefónica, Repsol, o Campofrío, entre otras, se han hecho un hueco en la cartera. “No tenemos más empresas españolas porque muchos emisores son utilities, como Iberdola, Endesa o Gas Natural, que no tienen trayectorias internacionales, están más ligadas a su zona geográfica. Los mayores emisores de deuda en euros son Francia, Reino Unido, EEUU, y  Benelux", concluye. 

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