Mié, 18/01/2012 - 20:59
España trata de desmarcarse de los países periféricos
Los expertos aplauden el cambio político, pero creen que es pronto para fiarse de la caída de los 'spread'
En cuestión de meses, la deuda española ha pasado de rozar la peligrosa barrera del 7%, considerada zona de rescate, a convertirse en un objeto de deseo para los inversores. Tal es así, que en su primera subasta del año el Tesoro colocó el doble de lo previsto, a un interés inferior. Y este martes repitió la proeza tras vender el máximo previsto de letras a 12 meses, con un descuento del 50% y una cobertura de 3,5 veces. Comparativamente, en su primera subasta de 2012 el Tesoro italiano sólo logró que la demanda superase en 1,2 veces la oferta.
Aparentemente los mercados están excluyendo a España del saco de los países periféricos. Así lo refleja la rentabilidad de su bono a 10 años, que desde octubre ha subido un 1%, frente al alza del 19% de la deuda italiana al mismo vencimiento. En cuanto a los seguros contra impago, conocidos como CDS, España es el único de los periféricos que no figura en el top ten de países con mayor riesgo de quiebra.
Los expertos reconocen que, en parte, esta evolución se explica por el cambio del panorama político. Marian Fernández, responsable de Estrategia de Inversis, cree que la opinión de los inversores ha mejorado tras la elección de un Gobierno con mayoría absoluta, lo que le permite actuar con rapidez. En este sentido, señala que las últimas medidas "refuerzan la imagen de una España que actúa de forma contundente, al margen de la penalización al crecimiento, y se fija plazos".
No obstante, las firmas de análisis achacan en gran medida la caída de los spread a la intervención del BCE. Así, Iván Díez, director de Groupama Asset Management, afirma que el programa de compras de deuda del banco central están conteniendo la presión vendedora en los mercados. Por otra parte, Díez apunta que las inyecciones de liquidez a tres años para la banca incentiva a las entidades a hacer carry trade con la deuda de España e Italia, endeudándose al 1%, para adquirir activos con mayores intereses.
Por eso, Michael Derks, estratega jefe de FxPro, matiza que "aún es pronto para saber si el reciente descenso de la rentabilidad de la deuda española es sostenible". El experto explica que los bancos centrales y el FMI están inundando de liquidez los mercados y parte de ésta se está desviando hacia la deuda periférica. El experto sostiene que "el auténtico test para España podría producirse hacia mediados de año, una vez que se haya agotado la munición".
Entretanto, a corto plazo los analistas descartan episodios de pánico como los de 2011, incluso tras los recientes recortes de rating de S&P. De hecho, Derks explica que el riesgo de que España e Italia abandonen algunos índices de bonos con calificación AAA estaría descontado y que los gestores llevan meses reduciendo su exposición a ambos países.
Pero a medio plazo, Díez recuerda que no se ha disipado el riesgo de nuevos recortes, lo que podría generar ciertas dudas y volatilidad en los próximos meses e incluso generar una reacción en cadena que afectaría al rating de bancos, empresas y entidades.
Hoy el Tesoro afronta otra prueba de fuego para ver si aún cuenta con el favor del mercado. Así, tratará de colocar hasta 9.000 millones en bonos a 9 y 10 años en su primera subasta tras el recorte de rating.

