publicidad

Lun, 20/02/2012 - 23:00

España rebaja el coste de las Letras a tres y seis meses un 60%

El Tesoro colocó 2.500 millones de euros aunque la demanda superó los 14.830 millones

La deuda española recupera poco a poco la normalidad. Por lo menos, en lo que se refiere a las emisiones a corto plazo, donde las rentabilidades empiezan a reflejar tímidamente la mayor confianza de los mercados, como se pudo comprobar en la subasta que celebró ayer el Tesoro Público. El organismo colocó 2.500 millones de euros, el máximo previsto y, además, rebajó el interés marginal de las Letras a tres y seis meses un 70% y un 60%, respectivamente.
Así, los títulos a tres años pasaron del 1,33% al que se colocaron en enero al 0,44%, mientras que el rendimiento del papel a seis meses se redujo del 1,9% del mes pasado, al 0,78% actual. Estas cifras empiezan a estar en línea con los tipos de algunos países europeos aunque, por supuesto, distan mucho del coste negativo del 0,122% al que colocó Alemania su última emisión de Letras a seis meses.
Sin embargo, el interés de la deuda española sí se acerca a los tipos del 0,165% y 0,281% a los que adjudicó Francia sus títulos a tres y seis meses en la subasta que celebró el 17 de enero y se sitúan muy por debajo del 1,97% al que emitió Italia su papel a seis meses a finales del mes pasado.
La rentabilidad no fue, ni mucho menos, el único aspecto positivo de la puja de ayer. La demanda volvió a ser una vez más muy elevada y los inversores solicitaron 14.833 millones de euros frente a los 2.500 que se colocaron finalmente. En concreto, pidieron 7.007 millones en Letras a tres meses, aunque se adjudicaron 1.736, y 7.826 millones en títulos a seis meses, de los que tan solo se vendieron 764 millones.
La emisión de ayer se celebró solo unas horas después de que el Gobierno griego, el Eurogrupo y los acreedores privados alcanzaran un acuerdo mediante el cual se desbloqueaba el segundo paquete de ayuda para la economía griega, valorado en 130.000 millones de euros.
Sin embargo, según los analistas, este hecho ya estaba descontado por el mercado y en la buena evolución de la emisión del Tesoro han pesado más otros aspectos, como el plazo de la emisión. "Si hay un plazo que le interese a los inversores en un entorno tan complejo como el actual, éste es el más corto. Y si estamos hablando de tres y seis meses, mucho más. Al final, la demanda de papel es elevada en estos plazos  en todos los países. Y en España mucho más", asegura José Luis Martínez, estratega de Citi en España.
No obstante, Martínez se pregunta si con estos tipos, la deuda española es rentable para los inversores. "¿compensan ya estos tipos de interés el riesgo que supone la crisis europea? lo comprobaremos en los próximos meses", advierte el estratega de Citi.
Más confiado se muestra Daniel Pingarrón, analista de IG Markets, que subraya la situación de estabilidad a la que se encamina la deuda española. "Estos datos muestran una situación de absoluta normalidad, alejando completamente cualquier miedo de la deuda soberana española, por rentabilidad y por demanda. El acuerdo en Grecia, que no está encontrando una respuesta demasiado positiva en la renta variable, puede haberse hecho notar algo en la subasta de ayer pero, por supuesto, también se explica -como todas las emisiones que se han producido en  2012- por el programa LTRO del Banco Central Europeo", afirma.

El 'spread' se relaja
Aunque, como recuerda Pingarrón, la subasta no tuvo impacto en la bolsa —estuvo toda la jornada en rojo— sí se reflejó en el mercado de deuda. La prima de riesgo española llegó a descender 10 puntos y situarse en 310, aunque finalmente cerró la sesión en 312 enteros.
El descenso se debió tanto a la caída de la cotización del bono español a 10 años, que finalizó en 5,10%, como al alza experimentada por el bund germano que, aunque terminó en el 1,98%, llegó a rozar el 2%.
Las grandes perjudicadas fueron la deuda griega y la portuguesa, pese al acuerdo de Bruselas. El interés del bono heleno a dos años llegó a cotizar por encima del 260%. A tres años la rentabilidad rozó el 120% y a 10 años, el 35%, mientras que el interés del bono luso a dos años repuntó 16 puntos, hasta el 12,5%. Cabe recordar que el rescate griego incluye una quita del 53,5% y una pérdida real del 75%, que ahuyenta a los inversores.

Publicidad