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Mar, 17/01/2012 - 19:51

El Tesoro paga la mitad por sus Letras a corto plazo y adjudica 4.880 millones

La rebaja de S&P no ha tenido impacto en la emisión y el interés se redujo un 50%

La confianza del mercado en la deuda española se mantiene intacta. Las rebajas acometidas por Standard & Poor's (S&P) sobre varios países europeos, entre ellos España, y sobre el Fondo de Rescate europeo no ha tenido impacto ninguno en la emisión del Tesoro. El organismo logró colocar ayer 4.880 millones de euros en Letras a 12 y 18 meses y, lo más importante, redujo la rentabilidad de los títulos un 50%.
La puja fue, por tanto, un éxito rotundo, ya que adjudicó casi el máximo previsto —fijado en 5.000 millones de euros— y redujo el coste de financiación de España. En concreto, colocó 3.007 millones en Letras a 12 meses y el interés marginal descendió del 4,088% de la subasta del 13 de diciembre, al 2,150%. En títulos a 18 meses emitió 1.873 millones y el rendimiento pasó del 4,250% al 2,49%.
La demanda también acompañó y los inversores solicitaron 16.000 millones frente a los 4.880 millones colocados finalmente. La de ayer fue la primera puja desde diciembre en la que se emite dentro del rango previsto. En este sentido, el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, explicó que no se incrementó el volumen de la puja porque al Tesoro "no le hacía falta más liquidez".
La fuerte demanda y los menores tipos demuestran el interés del mercado en la deuda española. "La fuerte bajada de rentabilidades deja la imagen de que los inversores siguen confiando en España y eso es muy positivo para nuestro país. Además, el menor coste allana el terreno de cara a la subasta del jueves", asegura Soledad Pellón, analista de IG Markets.
Aparte de que los severos ajustes anunciados por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, han calado en el mercado, el gran artífice del buen devenir de las emisiones de los países del Viejo Continente es el Banco Central Europeo (BCE). "La ampliación del periodo de refinanciación a 36 meses adoptada por el BCE ha tenido gran éxito y ha supuesto un efecto decisivo al rebajar los tipos a corto plazo de los países periféricos europeos", subraya Philippe Chaumel, co-responsable de gestión de Rothschild&Cie Gestión.
"Es evidente que la decisión del BCE de dar liquidez a plazo, sin límite a la banca, supone un respiro financiero importante para las entidades, pero también para los gobiernos. Por el momento, favorece la calma en los mercados. Pero es una calma tensa mientras no se solucione realmente la crisis europea", sostiene José Luis Martínez, estratega de Citi en España.
Un calma que, sin embargo, no han conseguido alterar, al menos por el momento, los recortes de calificación acometidos por Standard & Poor's durante los últimos días, ya que en gran medida estaban descontados por los inversores. "Los mercados cada vez tiene menos en cuenta a las agencias de rating, que han perdido mucho poder de influencia. De ahí la poca reacción tanto en bolsa como en el mercado de deuda", afirma Soledad Pellón.

El FEEF, mejor que Francia
La rebaja de la firma norteamericana tampoco se reflejó en la emisión del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), cuya deuda a largo plazo perdió el lunes la triple A. La colocación de ayer fue de títulos a corto plazo, que no se vieron afectados por el recorte, y el organismo subastó 1.501 millones de euros en deuda a seis meses.
En concreto, el FEEF adjudicó 1.501 millones, aunque la demanda superó 3,1 veces la oferta, con un interés medio del 0,2664%. Una cifra ligeramente inferior al 0,281% abonado por Francia en su subasta del lunes, pero que dista mucho de la rentabilidad negativa del 0,0122% pagada por Alemania en su última puja de Letras a seis meses.
En este sentido, Bruselas pidió ayer, al igual que hizo el BCE el día anterior, que se refuerce el fondo de rescate con el objetivo de que pueda actuar como un instrumento disuasivo y preventivo para frenar la crisis de deuda, pero no concretó cómo hacerlo.
No solo España y el FEEF salieron victoriosos ayer de su pulso con el mercado. Grecia y Bélgica, que emitieron deuda ayer, también contaron con el favor de los inversores. El Tesoro heleno colocó 1.625 millones de euros en Letras a tres meses a un interés del 4,64%, ligeramente inferior al del pasado 20 de diciembre (4,68%). Además, la demanda superó en 2,90 veces la cantidad inicialmente ofrecida de 1.250 millones de euros.

Bélgica sale airosa
Bélgica, por su parte, adjudicó 400 millones de euros en bonos con vencimiento en 2035, a un tipo medio del 4,33%. Un interés que se sitúa por debajo del 5,77% que alcanzaron sus títulos en noviembre. También emitió otros 100 millones en deuda con vencimiento en 2028, con una rentabilidad del 4,232%. La demanda, como en las otras subastas del día, acompañó y se situó en 2 veces.
La buena evolución de las emisiones invita al optimismo y los expertos confían que la situación mejore. "Se avanza poco a poco, sobre todo en lo político. Tras las nuevas reglas establecidas, que permiten sancionar a quien incumple las normas presupuestarias, se está produciendo un cambio en la toma de decisiones que permitirá un gran avance", cree Chaumel.

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