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Jue, 17/11/2011 - 23:00

El 28% de la economía está sumergida

EN NEGRO: Un informe interno del Gobierno, oculto durante año y medio, estima la actividad no declarada a partir del fraude en IVA Hacienda evitó una subcomisión de análisis en el Congreso.

Sucedió hace años. Un contribuyente acude a una delegación cualquiera de la Agencia Tributaria a cobrar una devolución de impuestos. El funcionario necesita saber si debe realizar el abono por cheque o por transferencia, pero no considera necesario tanta aclaración y, sencillamente, pregunta: "¿Cómo quiere el cobro?" A lo que el contribuyente responde con un insólito "pues si puede ser en negro...".

Está anécdota, desempolvada en público, la pasada primavera, por un conocido diputado popular, dista mucho de ser un chiste agrio sobre la proverbial picaresca patria; muy al contrario, es una gota de agua en el océano de una realidad macabra: una parte inmensa de la economía nacional está sumergida, generando enormes pérdidas en ingresos por impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social.

Objetivo truncado

La salida
de Solbes abortó una estrategia interna para reforzar la lucha contra la actividad sumergida

 

Pero, ¿cuánto de negro hay en el PIB de España? En los últimos años diversos informes privados (la Fundación de Cajas de Ahorros, el Círculo de Empresarios, análisis de centros docentes...) han tratado de poner cifras a la actividad oculta con diversas fórmulas de estimación de fraude fiscal y a la Seguridad Social. Salvo alguna llamativa voz díscola, como el ex ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, o la ex presidenta del Instituto Nacional de Estadística, Carmen Alcaide, el Gobierno siempre ha tratado de echar tierra sobre estos estudios, defendiendo la imposibilidad de cuantificar la economía sumergida.

Sin embargo, desde hace dos años, en el cajón de un departamento ministerial duerme el sueño de los justos un informe impulsado por un alto cargo del Ejecutivo que arrojaba cifras aún más aterradoras que aquellas. El informe, que ahora hace público NEGOCIO, resuelve que la economía sumergida supera ya en España el 28% del PIB, rebasando, por tanto, la cifra redonda de los 280.000 millones de euros.

A diferencia de otros estudios sobre el fraude y la actividad no declarada, el informe interno del Gobierno parte de estadísticas de consumo familiar y recaudación por IVA para concluir, tras una serie de ajustes técnicos, con unas cifras de ingresos teóricos por el impuesto indirecto que, al ser contrastados con la recaudación declarada, arrojan el volumen de fraude en el IVA.

Bajo el compromiso de confidencialidad de fuentes, el propio autor del informe explica a este diario que, al ser el IVA un tributo en cascada, que acaba soportando el consumidor final, los déficit de recaudación en el impuesto se van nutriendo del fraude generado previamente por los agentes económicos en otros tributos (IRPF, Sociedades...), resultando un "perfecto indicador" del nivel de actividad no declarada existente en España. De hecho, añade el experto, en todo caso la economía en negro real podría ser "aún mayor", dado que el estudio no alcanza a cubrir operativa externa como la realizada en paraísos fiscales.

Ese 28% largo del PIB se corresponde con la proporción de economía oculta estimada para el año 2008 y supone un crecimiento de siete puntos con respecto a las cifras calculadas para el ejercicio en que arrancó la crisis, 2007, o de casi diez puntos si la comparación se efectúa con 2006. De esta forma, se habrían superado con creces las cotas del 22-25% de finales de los años ochenta y primeros noventa apuntadas por estudios anteriores. Actualmente, estima el autor del informe, la proporción de actividad en negro podría rondar el 30%.

El plan de Solbes

El informe interno no pasó, precisamente, desapercibido para la cúpula del Ministerio de Hacienda. Más bien al contrario. Antes de contar con estos resultados en la mano —el estudio no se concluyó hasta entrado ya el año 2010—, el anterior ministro de Economía, Pedro Solbes, trazó un plan para convencer a Moncloa de la necesidad de no dejar pasar otra legislatura socialista sin tomar acciones mucho más firmes en la lucha contra la economía sumergida y el fraude fiscal.

Solbes iría haciendo pedagogía interna, abriéndose, incluso, la posibilidad de crear una subcomisión en el Congreso para el análisis y cuantificación de la economía sumergida en España —petición ya histórica que aún hoy lleva Izquierda Unida en su programa electoral—, mientras este y otros estudios se iban divulgando para fomentar el debate público, y la Fiscalía acentuaba el castigo judicial contra los defraudadores.

Pero en abril de 2009 Solbes abandona el barco de Economía y una visión puramente política y de intereses de partido se apodera del Ministerio. El estudio se pone bajo llave, la posibilidad de análisis parlamentario se abandona y, sistemáticamente, se ningunea oficialmente cualquier informe privado sobre cuantificación del fraude y la economía oculta publicado a partir de entonces, aún a sabiendas de que sus resultados eran algo más benévolos que los reflejados en el propio informe interno del Ejecutivo.

Con todo, el estudio se concluyó. La técnica utilizada para su elaboración no permite concluir el grado de defraudación en cada impuesto y, por tanto, tampoco una estimación de volumen de fraude fiscal. Como mera aproximación, y aplicando la relación entre la recaudación tributaria anual y el PIB (presión fiscal descontados los ingresos por cotizaciones sociales) —16,7% de media en la última década—, la cifra de fraude fiscal se acercaría a los 47.000 millones de euros por año. De cualquier forma, el informe interno ofrece otros resultados más que llamativos a la hora de explicar la brecha existente entre el IVA declarado y el que debía haber sido declarado por los contribuyentes.

¿Con IVA o sin IVA?

Conocida es la anécdota supuestamente protagonizada por Josep Borrell, secretario de Estado de Hacienda en la segunda mitad de los ochenta. En aquellos tiempos el político leridano, impulsor de los mediáticos expedientes por fraude que se abrieron contra famosos como Lola Flores o el presentador Pedro Ruiz, había encargado una obra en su casa, y el profesional responsable de llevarla a cabo, al cerrar el presupuesto, le preguntó: "¿Lo quiere con IVA o sin IVA?

El informe interno del Gobierno refleja hasta qué punto la elusión vinculada al tributo indirecto está absolutamente institucionalizada (no deja de ser curioso que, en las encuestas de opinión, los españoles consideren que no pagar IVA es el menor de los perjuicios al Fisco).

Como se puede apreciar en el gráfico adjunto, el fraude en IVA calculado para el año 2008 supera los 10.500 millones de euros, un 33% más que en 2007 y un 60% por encima de las cifras estimadas para 2006. Entre 2007 y 2008 las cantidades ingresadas por IVA cayeron en cerca de 2.600 millones de euros, cuando, según las estimaciones recogidas en el informe, en realidad la recaudación no debió bajar, sino incluso crecer un ligero 0,1%.

Al respecto el estudio hace notar que para el análisis se toman datos de IVA devengado, no de caja, de manera que la existencia de posibles efectos distorsionadores como las devoluciones y los aplazamientos no tienen "incidencia alguna" en las estimaciones.

El informe distingue también por tipos impositivos de IVA, para concluir que, si bien los productos y servicios gravados al reducido del 7% (8% actualmente) son los que mayor volumen de fraude presentan, el crecimiento de la elusión vinculada al tipo general del 16% (18% a día de hoy) es exponencial, pasando de representar un 21% del total de fraude en IVA estimado en 2006 a un 26% al inicio de la crisis (2007) y ya más del 40% en 2008.

 

LAS CIFRAS QUE HACIENDA NEGÓ

Funcas: 23,7%

La mayor evaluación de economía sumergida cuantificada para España por un organismo nacional la publicó la Fundación de Cajas de Ahorros, Funcas, en junio pasado. Hasta un 23,7% de actividad oculta calculaba  para el periodo 2005-2008. Está aún por ver si esta cifra, muy superior a la del 17% apuntada en primavera pasada por la propia Funcas con otros métodos de evaluación, cuenta con el respaldo de su actual presidente, Carlos Ocaña. El ex secretario de Estado de Hacienda y la ministra Salgado vienen criticando la metodología de los estudios que cuantifican la economía no declarada.

Informe Schneider: 19,5%

En septiembre de 2010, el Círculo de Empresarios recogía los resultados para 2009 del estudio sobre economía sumergida del profesor Friedrich Schneider, de la Universidad de Linz. Schneider estimó un nivel de actividad en negro equivalente al 19,5% del PIB. En el prólogo del ‘Libro Marrón’ del Círculo, Carmen Alcaide, recién abandonada la presidencia del Instituto Nacional de Estadística, denunciaba la existencia de un nivel de economía oculta de entre el 20 y el 25% del PIB español. Alcaide, eso sí, consideraba que cierto nivel de opacidad sí ayudaba a una “flexibilización” positiva de la economía.

Corbacho: 20%

La campanada la dio en enero del pasado año el entonces ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, primer miembro del Gobierno que proclamaba una estimación de economía sumergida. Habló de una horquilla entre el 16% y el 20% del PIB, apelando, según afirmaron entonces desde Trabajo, a cálculos de organismos internacionales como la OCDE, la OIT o el Banco Mundial. La ministra Salgado salió en tromba, afirmando que los datos apuntados por Corbacho “no son datos” y que “no tienen ninguna base científica”.

Técnicos de Hacienda: 23,3%

La estimación de los técnicos de Hacienda reunidos en el sindicato Gestha es la que más ha sublevado siempre al Ministerio que dirige Salgado, al tratarse de sus propios funcionarios. Los técnicos calcularon que la actividad oculta en 2009 se situó en el 23,3% del PIB.

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