Mar, 24/01/2012 - 23:00
Las autonomías se dan a la fantasía presupuestaria
CUENTAS: Sin previsiones oficiales para 2012, las CCAA prueban suerte con cálculos dispares
"Una incertidumbre mayor que en años anteriores". Con su proverbial flema británica, el Banco de España exponía en su último boletín trimestral de coyuntura lo difícil que resulta en estos momentos obtener una fotografía presupuestaria fiel de las comunidades autónomas. Por el momento, las cifras de ingresos y gastos apuntan a un déficit autonómico del 1,2% del PIB, una décima por debajo del objetivo aún vigente para las regiones este año. Las entrañas de las cifras presupuestarias de las CCAA muestran, sin embargo, hasta qué punto cualquier parecido con la futura realidad, posiblemente será mera coincidencia.
En sus tributos propios, en los gastos corrientes y de personal y en prácticamente cualquier partida de cierta relevancia en las cuentas regionales, las autonomías han plasmado en las cuentas de 2012 unas previsiones de crecimiento o descenso de ingresos y gastos absolutamente dispares entre sí. Una vez que el Gobierno de Mariano Rajoy presente, en unos dos meses, un nuevo cuadro macroeconómico y los Presupuestos Generales del Estado, las CCAA deberán estar listas para una frenética revisión de sus propias cuentas, tratando de que la fantasía y la buena voluntad se transformen en coherencia presupuestaria.
Ni siquiera hay acuerdo en el IVA y el IRPF
Posiblemente, lo más llamativo de esta comparación regional sea que este año las regiones, a falta de directrices del Gobierno central, se han visto en la necesidad de hacer sus cálculos, incluso en lo que toca a grandes impuestos generales como el IVA o el IRPF, cuya evolución no pueden controlar ni remotamente. En Aragón, por ejemplo, se espera una caída de la recaudación por Renta del 9,5%; en Extremadura, un avance del 0,3%. Para el Gobierno murciano, el IVA subirá con fuerza, casi un 17%; en cambio, el riojano se teme una descenso del 5,5%.
Muestra del grado de distorsión que presenta esta primera versión de las cuentas regionales es la evolución prevista de los principales ingresos tributarios que se pueden considerar propios de las CCAA.
A gusto del consumidor
Sumando la recaudación prevista en 14 autonomías —el régimen especial del País Vasco impide hacer comparaciones homogéneas y las dos Castillas han optado por prorrogar, de momento, las cuentas de 2011—, el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, el de Transmisiones y Actos Jurídicos y toda la pléyade de tasas y precios públicos que manejan, las comunidades prevén obtener unos 1.750 millones de euros menos que en 2011, lo que supone una fuerte caída del 12,4%.
Ahora bien; como se puede apreciar en el gráfico adjunto, la evolución prevista resulta absolutamente dispar en las distintas regiones. Así, por ejemplo, mientras en Aragón, Navarra y Cantabria el descenso se acerca al 30%, Cataluña calcula que sus ingresos aumentarán casi un 10%.
¿Qué sucede? Aunque el comportamiento de los tributos de las CCAA no tiene por qué acompañar al de los estatales, expertos consultados recuerdan que en estos momentos las regiones apenas manejan previsiones más o menos consensuadas a nivel nacional para estimar la marcha de la actividad económica, y muy especialmente la del sector inmobiliario, lo que dificulta sobremanera las previsiones en materia de Transmisiones Patrimoniales, Actos jurídicos y tasas.
Además, es necesario tener en cuenta el historial presupuestario reciente de las CCAA. Algunas, caso de Cataluña y Baleares, ya iniciaron 2011 con unos presupuestos prorrogados, lo que podría llevar a un cierre de liquidación del año pasado sensiblemente distinto de la expectativa inicial; esa variación podría justificar también unos cálculos para 2012 muy separados de la media autonómica.
Pero los argumentos se quedan cortos al comprobar la marcha prevista de otras dos grandes variables en las cuentas regionales de 2012: los gastos de personal y los gastos corrientes. En el primer caso, la tendencia generalizada pasa por los tan reclamados recortes, que llegan a la cota del 2,93% en el caso de Baleares. Sin embargo, tres regiones se saltan la norma: Extremadura, con un explosivo crecimiento del gasto cifrado en el 6%; Andalucía (0,89%) y Asturias (0,19%). El dato extremeño podría venir a demostrar hasta qué punto muchas de las cifras avanzadas por las regiones no son más que papel mojado listo para ser reemplazado por nuevas previsiones para 2012.
Las discrepancias son igualmente altas en el terreno de los gastos corrientes. La existencia de planes concretos de ajuste del gasto en unas regiones, pero todavía no en otras, lleva a que, por ejemplo, la Comunidad Valenciana apunte una subida de esta partida en más de un 11%, y aún más, un 13%, Aragón. Baleres y Madrid, con alzas respectivas del 5% y 4%, se suman al cartel de planteamientos presupuestarios teóricamente expansivos, a falta de próximas revisiones. En cambio, Extremadura sí se ajusta aquí el cinturón, con un descenso del gasto corriente previsto del 7%, y aún más Andalucía: casi un 9%.
Estando así las cosas, no es de extrañar que aparezcan asimetrías tales como la que aflora al comparar la evolución prevista del conjunto de ingresos no financieros en Baleares y en Murcia (en la primera región se espera una mejora de más del 12%, y en la segunda una caída similar), o que los distintos programas de financiación de la deuda regional lleven a Cataluña a prever una reducción del 53% en sus gastos financieros, mientras Baleares multiplica prácticamente por ocho los suyos.
Infografías
Renta4
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