Mar, 21/02/2012 - 21:13
El Instituto de Estudios Fiscales ve “inviable” la poda del IVA en la UE
Sencillamente "inviable". Así califica el Instituto de Estudios Fiscales (IEF), organismo dependiente del Ministerio de Hacienda, la propuesta de la Comisión Europea de eliminar los tipos reducidos y súper reducidos del IVA.
En su pliego de observaciones al Libro Verde de la Comisión Europea para la reforma del gran impuesto indirecto en la Unión Europea, el IEF se muestra especialmente nítido en su rechazo a la poda de tipos reducidos que plantea Bruselas y que, en el caso concreto de España, tendría especial impacto, dado el alto porcentaje de base imponible (más del 40%) gravada actualmente al tipo reducido del 8%, o al súper reducido del 4%.
Sobre la eliminación de tipos, la Comisión Europea plantea si sería más beneficioso "que no hubiese tipos reducidos (o solo una lista muy corta), lo que podría permitir a los Estados miembros aplicar un tipo normal de IVA más bajo". La alternativa que maneja la Comisión, y sobre la que también pide opinión, pasa por una "aplicación uniforme y obligatoria de una lista de tipos de IVA reducidos en la UE, especialmente con objeto de abordar objetivos estratégicos específicos".
En un documento recientemente publicado por el IEF, el instituto recoge las observaciones efectuadas por un grupo de trabajo constituido a tal efecto en el propio órgano de Hacienda, en el que figuran expertos como el exdirector general de Tributos José Manuel de Bunes, el exresponsable de IVA en la misma Dirección General Javier Sánchez Gallardo o el socio director de F&J Martín Abogados, Javier Martín, además del subdirector del IEF, Jesús Rodríguez.
En lo que toca a la eliminación de tipos reducidos, los expertos reconocen, de entrada, que la simplificación y la neutralidad que persigue la Comisión con esta medida es un objetivo "deseable".
Sin embargo, el IEF subraya los "efectos regresivos" que tiene, de por sí, el IVA, efectos que "en buena medida" se ven "atenuados", precisamente, por los tipos rebajados, al menos inicialmente pensados para su aplicación a productos de primera necesidad, como los alimentos, o de interés estratégico, como la hostelería en el caso de España.
Pero el instituto hecha, en todo caso, las cuentas, para concluir que la propuesta de la Comisión tendría "efectos redistributivos negativos". Por un lado, eliminar los tipos reducidos en España permitiría rebajar el tipo general desde el actual 18% hasta el 12,732%. De esta manera, aquellos contribuyentes que en mayor medida consumieran bienes y servicios gravados al tipo general saldrían ganando con el cambio, mientras que aquellos donde el consumo se vea mayoritariamente sujetos a tipos del 8% o 4%, verían aumentada su tributación.
Un plan “regresivo”
En un informe paralelo, el propio instituto le pone cara a estos números. Según sus cálculos, eliminar los tipos reducidos favorecería al 38,8% de los hogares españoles y perjudicaría al 61,2%. Pero, además, ese escenario de ganadores y perdedores resultaría especialmente heterogéneo, desembocando en una reforma, advierte el IEF, de marcado "carácter regresivo".
Dividiendo la población por segmentos de capacidad de gasto, el instituto concluye que el 10% de hogares más ricos —a efectos de consumo— serán, precisamente, los que más se beneficiarían de la reforma, obteniendo un margen extra de gasto que cifra en algo más de 355 euros al año. Por contra, el 10% de hogares más pobre contaría con 92,5 euros menos, la segunda decila (entre el 10% y el 20% con menor gasto) tendría que manejarse con 100,5 euros menos al año y la tercera con 97,2 euros menos.
A su vez, y analizando la factura de IVA por tipología de hogar, el instituto determina que los más perjudicados serían hogares compuestos exclusivamente por personas mayores de 60 años, que deberían abonar 103,6 euros más al año que ahora. También un claro perdedor sería aquel hogar compuesto por un matrimonio en paro con un hijo, que se dejaría 72 euros más en concepto de IVA. Frente a ellos, un trabajador soltero sin hijos y un matrimonio —ambos cónyuges empleados— con un hijo serían los hogares-tipo más beneficiados, con una recuperación de poder adquisitivo de 63,7 y 66,2 euros al año, respectivamente.
De vuelta a sus observaciones al Libro Verde de la Comisión, el IEF señala como factible "limitar en parte" la aplicación de los tipos reducidos, pero teniendo claro que para ciertos bienes, en especial los que suponen el "sustento básico" de las familias, los descuentos "no se pueden suprimir". Así las cosas, concluye el IEF, una reforma como la que propone la Comisión resulta simplemente "inviable".
Además, el cálculo de perdedores y ganadores de la reforma se ciñe a un esquema en el que cada país de la UE cuenta con su propio tipo único de IVA. Si fnalmente Bruselas planteara una reforma con un tipo único europeo, advierte el IEF, y teniendo en cuenta que el español es de los más bajos de toda la Unión, la lista de damnificados con la eliminación de tipos reducidos se dispararía.
Más información:
A favor del IVA en las operaciones financieras
De las 32 observaciones del grupo de expertos a las propuestas de la Comisión, posiblemente una vaya especialmente acompañada de polémica: la posición favorable de los expertos a la supresión de la exención del IVA que actualmente gira sobre las operaciones financieras. Generalizar esta fórmula permitiría a la banca deducirse el impuesto, pero para ello tendría que acabar cargándolo sobre el consumidor final, como ya ha reclamado a Bruselas la CEOE, aunque las últimas negociaciones europeas para avanzar en esa senda no han fructificado (ver NEGOCIO del 14 y 21 de julio).

