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Olli Rehn, comisario europeo.

Olli Rehn, comisario europeo.

Lun, 20/02/2012 - 21:02

Doce países de la UE llaman a iniciar actuaciones en pro del crecimiento

El último cónclave de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE), el que se celebró en Bruselas el pasado 30 de enero, dio muy pocos resultados a la altura de las expectativas que se habían puesto sobre la que iba a ser la llamada "Cumbre del crecimiento del empleo". Ahora los dirigentes de 12 países de la UE se movilizan para que se produzca el mismo fiasco en el próximo encuentro.

Son el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el primer ministro británico, David Cameron, el italiano, Mario Monti, y los dirigentes de otros nueve Estados miembros. Todos han firmado una carta en la que instan al resto de socios a ver más allá de la todavía necesaria austeridad en la siguiente cumbre de la UE, que se celebrará el 1 y 2 de marzo.
La carta la suscriben también Países Bajos, Suecia, Finlandia, Estonia, Letonia, República Checa, Eslovaquia, Irlanda, Polonia y va dirigida a los presidentes del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y la Comisión, José Manuel Durao Barroso.
Entre los firmantes no están sin embargo ni el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ni la canciller alemana, Angela Merkel.
Los 12 líderes alertan de que las economías europeas atraviesan un "momento peligroso" en el que "el crecimiento se ha estancado, el paro está aumentando y los ciudadanos y las empresas se enfrentan a las condiciones más duras de los últimos años". Mientras que el resto de economías del mundo están saliendo de la crisis, las turbulencias financieras y la deuda "hace que la senda de la recuperación en Europa sea mucho más difícil de escalar".
"La crisis que estamos viviendo es también una crisis de crecimiento", resaltan los firmante de la misiva.
"Los esfuerzos que cada uno de nosotros estamos adoptando para poner nuestros presupuestos nacionales en una base sostenible son esenciales. Sin ellos, no podremos sentar los cimientos para una recuperación económica sólida y duradera. Pero también se necesitan medidas para modernizar nuestras economías, aumentar la competitividad y corregir los desequilibrios macroeconómicos", reclaman los 10 líderes.
Uno de los destinatarios de la misiva, el comisario Olli Rehn, se dio ayer por aludido y aseguró que, toda vez que el rescate de Grecia quede solucionado, no habrá ya excusas para abordar la agenda del empleo y del crecimiento. Para cumplir con la condición a la que se refirió Rehn, el Eurogrupo celebró una reunión extraordinaria que, al cierre de esta edición continuaba en desarrollo.
Antes del encuentro Rehn expresó su esperanza de terminar con éxito: "Espero que, tras unas negociaciones largas y difíciles en las últimas semanas y mesas, los ministros puedan esta noche concluir su acuerdo sobre un segundo programa para Grecia", aseguró a la entrada de la reunión.
"Es esencial para evitar una quiebra desordenada de Grecia y garantizar la estabilidad financiera en toda Europa, para facilitar el retorno a la recuperación", remachó.

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